Sin poder (ni querer) resistirme eyaculo copiosamente sobre ella, que lo recibe de buen grado.
Descargar mi leche sobre una diosa africana es el summum de mi vida sexual.
Mi blanca lefa chorreando su negra piel, desbordando mi cálido fluido de sus manos y pechos.
Ella me mira con expresión agradecida... pero no parece suficiente...
CONTINUAR
No hay comentarios:
Publicar un comentario