3/01/2012
269
Picara resulta terriblemente receptiva.
Con fuerza la pongo a cuatro patas, y cuando voy a penetrarla por detrás compruebo que ya esta toda mojada.
Mi pene se introduce en ella con facilidad y ella se mueve ritmicamente de una forma placentera para los dos. Sus pechos botan al compás y ella gime y disfruta de la penetración. Apenas tengo que hacer nada... parecía haberlo estado deseando desde hace MUUUCHOOO... tiempo...
Los sonidos húmedos de su vagina parecen divertirla y se ríe... dejando fluir años de frustración a través del sexo.
CONTINUAR
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario