3/02/2012

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La habitación de Danielle resulta ser de las pocas cerradas con pestillo... una medida que busca mas preservar la intimidad que mantener fuera a los intrusos.
Con un empujón seco salto el pestillo y me introduzco en la estancia.

Danielle duerme tirada sobre su cama deshecha. Lleva puesta una camiseta de tirantes y un escueto tanga.
Su espesa cabellera negra se derrama hasta casi el suelo.
Parece cansada... y con motivo. Media docena de vibradores varios campan a sus anchas por la cama y el suelo... visiblemente usados.

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