
La arrojo contra el suelo con violencia y sigo violándola... sus grititos reducen intensidad y poco a poco su cuerpo va flaqueando... parece que ha perdido el ímpetu inicial y se agota.
Nada queda de su habitual arrogancia y desprecio, solo sumisión y búsqueda de placer...
CONTINUAR
No hay comentarios:
Publicar un comentario