3/02/2012

327



Comienzo a  meter y sacar el puño ritmicamente, asustado de notar cada pliegue de su carne en su interior.
Ororo reacciona con sensuales gemidos y se abre de piernas todo lo que puede para darme acceso a su interior. Su cuerpo se estremece de placer y se abandona a la lujuria.

CONTINUAR

No hay comentarios:

Publicar un comentario