3/02/2012

352



Agotada de placer tras uno de los orgasmos mas intensos que he visto en mi vida, Xi-ahn se desploma en la cama con una sonrisa de satisfacción y un delicado rubor.
Empapada de sus propios fluidos entra en un sueño reparador.

A pesar de mis intentos por despertarla sigue inconsciente en los brazos de Morfeo.

Pero... ¡Yo aún no he acabado!

CONTINUAR

No hay comentarios:

Publicar un comentario